Ya pasó, tan rápido como su llegada, que casi inesperada, pasó para decirme adios. Intensa, inolvidable como siempre, y diferente. Semana Santa. Sábado de Pásión, año para recordar, un antes y un después, gran nerviosismo no sentido desde hacía mucho tiempo. Otro año más un lunes Santo para recordar, me vine contenta, celebración doble. Felicidades Lidia. Miércoles Santo, entre Su hermano "el Rico", y " la Paloma". En medio de toda esa gente, con tan solo 5 minutos me bastaron para recordarlo por otros 365 días, si él quiere. Esos 5 minutos intensos, al son de la música,.. cómo la miraba, espléndida, con esa fiel paloma en su manto. Jueves Santo, sin palabras. Viernes Santo, ... Otro año más sin que nos de su luz en las calles oscuras. Ha sido así tu voluntad, tú lo quieres, y no has salido. Igual de bonita que siempre. Has faltado otro año más para que la semana sea perfecta. Nuevas caras en esta semana, tú que lo has vivido sabrás describir el fervor que sienten los perotes en los días grandes. Que decir de esta semana, que tan intensa como siempre, o quizás más que otros años has pasado de repente, sin tiempo para decirte hasta el año que viene. Dicen que lo bueno se pasa rápido, y quizás tan rápido por ser demasiado bueno. Podría escribir cientos de líneas para describir todo lo vivido esta semana, todos esos momentos que se quedan grabados, como ver por primera vez la salida de los Estudiantes, o de nuevo a ese Cautivo pasear por las calles de la Trinidad,... Pero hay cosas y momentos que son mejor recordar, y no explicar por palabras.
Semana para pensar. Su luz me ha yegado.